Cadaqués en familia: nuestra escapada en familia y las mejores vistas de la bahía
- 1 jul
- 3 min de lectura
Hay lugares que visitas una vez y entiendes por qué tanta gente vuelve año tras año.
Cadaqués es uno de ellos.
Sus calles blancas, el mar siempre presente, el ambiente tranquilo y la sensación de estar en un rincón diferente de la Costa Brava hacen que sea uno de esos destinos que nunca decepcionan
.
En nuestra última escapada decidimos alojarnos en Carpe Diem Cadaqués, un complejo de apartamentos situado en la ladera que domina la bahía. Y quizá fue precisamente esa ubicación privilegiada la que nos permitió descubrir el pueblo desde otra perspectiva. Desde el primer momento tuvimos la sensación de estar en un pequeño pueblo mediterráneo dentro de otro pueblo todavía más especial.

Despertar con vistas a la bahía de Cadaqués
Hay alojamientos que sirven simplemente para dormir y otros que forman parte del viaje.
Carpe Diem pertenece claramente al segundo grupo.
Situado a pocos minutos caminando del centro histórico y de Portlligat, el complejo disfruta de unas vistas panorámicas espectaculares sobre la bahía de Cadaqués.
Cada mañana empezaba igual: abrir la terraza, contemplar el mar y decidir sin prisas qué rincón descubrir ese día.

Y eso, en un destino como Cadaqués, es un auténtico privilegio.
Un alojamiento pensado para disfrutar en familia
Lo que más nos sorprendió fue la sensación de espacio.
A diferencia de una habitación de hotel convencional, aquí encontramos apartamentos equipados para disfrutar con calma de varios días de vacaciones.
Cocina equipada, terraza, zonas exteriores, aparcamiento y todo lo necesario para viajar cómodamente en familia.
Además, el complejo está rodeado de jardines con olivos, almendros y vegetación mediterránea que ayudan a crear un ambiente especialmente tranquilo. No esperes un macrocomplejo llamativo, lleno de toboganes y musica... aqui hemos venido a relajarnos y dejarnos llevar por la magia de Cadaques. creeme, es una sensacion unica ;)

La piscina con una de las mejores vistas de Cadaqués
Si tuviera que elegir un rincón favorito del alojamiento probablemente sería la piscina.
No por su tamaño ni por las instalaciones, sino por el entorno.

Poder bañarte mientras contemplas toda la bahía de Cadaqués es uno de esos pequeños lujos que convierten una escapada normal en un recuerdo especial.
Nuestra hija disfrutó muchísimo alternando piscina y excursiones, mientras nosotros aprovechábamos para relajarnos en las zonas exteriores.

Perderse por las calles de Cadaqués
Desde Carpe Diem se puede llegar caminando al centro en apenas unos minutos.
Y lo mejor que puedes hacer en Cadaqués es precisamente eso: caminar sin rumbo.
Recorrer las calles empedradas, descubrir pequeñas plazas, asomarte a los miradores y dejar que el pueblo te sorprenda.
Cada rincón parece diseñado para detenerse unos segundos más de la cuenta.
Portlligat y el universo de Dalí
Uno de los paseos más bonitos es el que lleva hasta Portlligat.
Aquí se encuentra la famosa Casa-Museo de Salvador Dalí, uno de los lugares más emblemáticos de la Costa Brava.
Incluso aunque no visites el museo, merece la pena acercarse para contemplar la pequeña bahía y entender por qué este paisaje inspiró durante tantos años al artista.
Cap de Creus: naturaleza en estado puro
Otra de las excursiones imprescindibles es el Parque Natural de Cap de Creus.
Los paisajes rocosos, el mar abierto y los caminos que serpentean entre la vegetación mediterránea crean un escenario único.
Es difícil encontrar un lugar que represente mejor la esencia más salvaje de la Costa Brava.
Una cena con vistas en Carpe Diem Japonès
Uno de los descubrimientos de nuestra estancia fue Carpe Diem Japonès.
El restaurante, situado dentro del complejo, propone una cocina de inspiración japonesa para compartir en un entorno privilegiado con vistas a la bahía.

Fue una de esas cenas que terminan convirtiéndose en parte del viaje.
Porque no se trata solo de comer bien, sino de disfrutar del momento, del entorno y de la compañía.
Información útil para organizar una escapada a Cadaqués
¿Cuántos días recomiendo?
Entre 2 y 4 días permiten disfrutar de Cadaqués con tranquilidad, recorrer Portlligat, visitar Cap de Creus y reservar tiempo para simplemente pasear y disfrutar del ambiente.
¿La mejor época para visitarlo?
La primavera y septiembre son probablemente los mejores momentos para descubrir Cadaqués.
El clima sigue siendo agradable y el pueblo recupera un ritmo mucho más tranquilo.
¿Qué hacer en Cadaqués con niños?
Pasear por el casco histórico.
Descubrir Portlligat.
Visitar la Casa-Museo Dalí.
Explorar Cap de Creus.
Disfrutar de las playas y calas cercanas.
Navegar por la costa.
Contemplar la puesta de sol sobre la bahía.
¿Dónde alojarse en Cadaqués?
Si buscas vistas, tranquilidad y una ubicación perfecta para descubrir tanto el pueblo como Portlligat, Carpe Diem Cadaqués nos pareció una opción excelente.
La combinación de apartamentos equipados, piscina panorámica, jardines mediterráneos y cercanía a los principales atractivos hace que sea especialmente cómodo para familias.

Un lugar para volver
Cadaqués tiene algo difícil de explicar.
Y Cadaqués pertenece claramente a la segunda categoría.


















































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